Para evitar que propietarios de inmuebles con valor artístico los abandonen por falta de recursos económicos, Pro Centro Histórico de Toluca pide a las autoridades de todos los niveles apoyo técnico, incentivos, financiamiento, estímulos fiscales y soluciones viables, o de lo contrario, «terminaremos con verdaderos monumentos al no se puede, con construcciones que nadie puede tocar, nadie puede restaurar y que siguen deteriorándose hasta representar un riesgo colectivo».
La asociación destacó que el patrimonio histórico debe conservarse, «la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos protege los inmuebles considerados monumentos y exige autorización del INAH para intervenirlos. Sin embargo, no existe una prohibición absoluta de demolición, hay procedimientos, autorizaciones y criterios técnicos que deben analizar cada caso».
En Toluca existen decenas de edificios catalogados como patrimonio por el INAH que están prácticamente abandonados por sus dueños, quienes esperan que la lluvia y el paso del tiempo los tire, para convertir muchos de sus terrenos en estacionamientos públicos.
El problema, abundó la agrupación, surge cuando conservar cuesta millones y el propietario no puede pagarlo y no protege el patrimonio. Lo abandona, si el Estado exige conservar un bien por su valor colectivo.
Por ello solicita corresponsabilidad, apoyo técnico, incentivos, financiamiento, estímulos fiscales y soluciones viables, de lo contrario.
Destacó que la protección del patrimonio no puede colocarse por encima de la vida. «La Constitución obliga a las autoridades a privilegiar la protección más amplia de las personas y, ante un riesgo inminente, la legislación de protección civil exige actuar. No se trata de ignorar al INAH, sino de coordinar Federación, Estado, Municipio y Protección Civil para resolver, no para trasladar el problema al ciudadano».
Pro Centro Histórico de Toluca llamó a las autoridades tener «menos temor burocrático y más coordinación. Toda vez que conservar no significa inmovilizar, la historia merece protección, pero nunca a costa de poner en peligro a quienes hoy caminan, trabajan y viven en ella».
La agrupación hace a una pregunta a los gobiernos que se reivindican de izquierda, ¿a qué hora la prioridad será el ciudadano de a pie?
«La política social también consiste en evitar que una norma imposible de cumplir termine convirtiendo el patrimonio de todos en la carga de uno solo», concluyó.

