La asociación Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM) llamó a todas las familias y colectivos en el país a mantener la lucha en el marco del respeto, la no violencia, la empatía entre nosotras y la construcción de procesos de paz; así como a mantenernos alejadas de agendas e intereses particulares que puedan afectar el interés común y compartido.
«Dialoguemos y reconstruyamos juntas las instituciones que necesitamos con urgencia para encontrar a nuestros familiares desaparecidos y erradicar las desapariciones en México. Porque buscamos con amor, exigimos con dignidad y construimos paz», resaltó.
Ante los hechos recientes de agresiones a personas servidoras públicas y la afectación a la atención de otras familias en espacios de investigación, búsqueda y atención a víctimas de la FGR, el grupo expresó que «el espacio público, las instituciones y los canales de atención son patrimonio común que debemos salvaguardar para que ninguna familia quede desamparada».
Indicó que el derecho a la búsqueda y a la investigación es de todas y cada una de las familias, y se debe respetar y cuidar. «Nosotras buscamos con amor, con la fotografía de nuestros seres queridos en las manos, sin violencia ni agresiones. Buscamos verdad y justicia; buscamos regresar a casa a quienes nos faltan».
Reconocen el dolor, la desesperación y el enojo ante años de omisión e indolencia institucional, porque lo vivimos todos los días, «pero estamos convencidas de que la violencia no nos devuelve a nuestros seres queridos desaparecidos y sólo dificulta los puentes de acuerdo que con tanto esfuerzo hemos construido».
Destacó que afectar a otras familias afecta su propia causa. Cada familia que sea agredida, revictimizada, impedida para buscar o bloqueada en el ejercicio de sus derechos es una agresión para todas y todos.
«Nos necesitamos unidas; la causa de la desaparición y búsqueda de seres humanos nos tiene que encontrar solidarias entre nosotras. Somos constructoras de paz. Rechazamos de manera contundente cualquier forma de agresión a cualquier persona, especialmente a las familias buscadoras que tienen derecho a acudir libremente a las instalaciones institucionales para dar seguimiento a las investigaciones».
Reiteró que «creemos firmemente que los procesos institucionales de búsqueda, investigación y atención a víctimas son perfectibles y deben mantenerse y fortalecerse, sin descalificaciones generalizadas. Dialoguemos y mejoremos entre todas lo que deba mejorarse, y fortalezcamos los esfuerzos que se vienen impulsando desde el diálogo constructivo y amplio para que se escuchen todas nuestras voces».

